PROYECTO DE VIDA ESPIRITUAL PARA GUERREROS DE LA LUZ PDF Imprimir Correo electrónico

 

 

PROYECTO DE VIDA ESPIRITUAL

 

 

 

 

PARA GUERREROS DE LA LUZ

 

 

 

 

 

 

Muchas personas escuchan sobre la importancia de elaborar un proyecto de vida espiritual. SS Juan Pablo II, culminado el Año Jubilar el 6 de enero de 2001 presentó la Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte, (Comienzo del Nuevo Milenio), señalándonos los lineamientos que debe tomar todo cristiano para elaborar su proyecto de vida espiritual.

 

 

 

Copio textualmente lo que expresa el Papa y cito los lineamientos generales para elaborar este proyecto de vida espiritual.

 

 

 

“He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20). “Esta certeza, queridos hermanos y hermanas, ha acompañado a la Iglesia durante dos milenios... No nos satisface ciertamente la ingenua convicción de que haya una fórmula mágica para los grandes desafíos de nuestro tiempo.

 

 

No, no será una fórmula lo que nos salve, pero sí una persona y la certeza que ella nos infunde: ¡Yo estoy con vosotros! No se trata, pues, de inventar un nuevo proyecto. El proyecto ya existe. Es el de siempre, recogido en el Evangelio y en la tradición viva.

 

 

 

Se centra, en definitiva, en Cristo mismo, al que hay que conocer, amar e imitar, para vivir con él la vida trinitaria y transformar con él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste”.

 

 

Posteriormente nos dice: “... es necesario que el proyecto formule orientaciones pastorales adecuadas a las condiciones de cada comunidad”. “En las Iglesias locales es donde se pueden establecer aquellas indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios que permitan que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura”.

 

 

Con todo lo anterior, SS Juan Pablo II, nos está señalando que nuestro proyecto de vida espiritual, nos debe llevar a lo que él ha llamado “remar mar adentro”, “Duc in altum” (Lc., 5, 4).

 

 

 

Nos recuerda que también para la vida apostólica tenemos que trabajar y confiar: “Pedro y los primeros compañeros confiaron en la palabra de Cristo y echaron las redes”.

 

 

 

 

“Y habiéndolo hecho, recogieron una cantidad enorme de peces”

 

 

(Lc. 5, 6).

 

 


LINEAMIENTOS PARA UN PROYECTO DE VIDA ESPIRITUAL

 

 

 

CON META A LA SANTIDAD:

 

 

 

 

 

1. LA SANTIDAD: 

 

 

 

En primer lugar, no dudo en decir que la perspectiva en la que debe situarse el camino espiritual es el de la santidad… Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno.

 

 

 

 

"La santidad consiste en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, y confiados -aun con nuestro cuerpo- en su bondad paternal"

 

                                                                                     Sta. Teresita de Lesieux


 

En el Antiguo Testamento el hebreo Kadosch (santo) significaba estar separado de lo secular o profano y dedicado al servicio de Dios. El pueblo de Israel se conocía como santo por ser el pueblo de Dios.

 

 

La santidad de las criaturas es subjetiva, objetiva o ambas. Es subjetiva en esencia por la posesión de la gracia divina y moralmente por la práctica de la virtud. La santidad objetiva en las criaturas denota su consagración exclusiva al servicio de Dios: sacerdotes por su ordenación; religiosos y religiosas por sus votos; lugares sagrados, vasos y vestimentas por la bendición que reciben y por el sagrado propósito para el cual han sido reservados. 

 

 

La santidad de Dios identificaba su separación de todo lo malo.

 

Los seres humanos son santos cuando se apartan del pecado y viven según la voluntad de Dios.

 

 

Jesús es EL SANTO que santifica a todos quienes a El se acercan

 

“El divino Maestro y Modelo de toda perfección, el Señor Jesús, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, cualquiera que fuese su condición, la santidad de vida, de la que Él es iniciador y consumador: Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt 5, 48)  ... Quedan, pues, invitados y aun obligados todos los fieles cristianos a buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro de su estado”  .-Vat II, Lumen gentium, 40.42

 

 

Por el Bautismo todos somos llamados a la santidad. La santidad es la presencia de Dios reinando en el corazón del creyente. La Iglesia comunica las gracias necesarias que proceden de los méritos de Jesucristo. 

 

 

AMAR A DIOS SOBRE TODO:

 

 

El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.  Este es el mayor y el primer mandamiento.

Mateo 22:37-38

 

 

QUERER SER SANTOS:

 

 

La Santidad es obra de Jesús pero El no se impone. Requiere la respuesta libre del hombre. Quien ama a Dios desea responderle con todo el corazón, se esfuerza y persevera con la ayuda de la gracia para vencer la tendencia de la carne (pecados capitales) 

 

 

Hay ambiciones que son pecaminosas y otras que son necesarias para la santidad. San Pablo dice: "¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente" I Corintios 12:31. Ese camino es el amor a Dios y al prójimo puesto en práctica, imitando el amor perfecto que es Jesús. No desear otra cosa que agradarle en todo. Cuando agradarle requiere abrazar la cruz, bendita sea. Todo por El y para El.

 

 

Aspirar a la santidad es vivir humildemente para Dios: "¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado?  De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer." Lucas 17,9-10

 

“Es propio de un alma cobarde y que no tiene la virtud vigorosa de confiar en las promesas del Señor, el abatirse demasiado y sucumbir ante las adversidades” -San Basilio, Homilía sobre la alegría

 

 

“El alma que ama a Dios de veras no deja por pereza de hacer lo que pueda para encontrar al Hijo de Dios, su Amado. Y después que ha hecho todo lo que puede, no se queda satisfecha, pues piensa que no ha hecho nada” -San Juan de la Cruz, Cántico espiritual, 3, 1.

 

 

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. Como el ciervo desea las fuentes de las aguas, así te desea mi alma, oh Dios... ¿Cuándo vendré y apareceré ante la cara de Dios? -Sal. 41.

 

 

 

 

 

Un deseo concreto, que se aplica cada día.

 

¡Perseverancia!

 

 

Muchos se entusiasman por Cristo, pero como la semilla que cae en mala tierra, no perseveran, se dan así mismos "permiso" para aflojarse y pronto se quedan atados a los gustos y preocupaciones que desplazan a Dios del centro de sus vidas.

 

 

“Me dices que sí, que quieres. -Bien, pero ¿quieres como un avaro quiere su oro, como una madre quiere a su hijo, como un ambicioso quiere los honores o como un pobrecito sensual su placer?

 

 

“-¿No? -Entonces no quieres” J. Escriva de Balaguer, Camino, n. 316

 

 

Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?  Mateo 16:26

 

 

No esperar frutos fáciles. Es lucha de toda una vida

 

 

“Aunque me canse, aunque no pueda, aunque reviente, aunque me muera” -Santa Teresa, Camino de perfección, 21, 2

 

 

“Hay, pues, que tener paciencia, y no pretender desterrar en un solo día tantos malos hábitos como hemos adquirido, por el poco cuidado que tuvimos de nuestra salud espiritual” - J. Tissot, El arte de aprovechar nuestras faltas, p. 14.

 

 

 

Tener esperanza.

 

 

 

Si esta faltara, no seguiremos en la lucha. Creer que la santidad es inalcanzable es una gran tentación. ¡Es mentira!  Es escapismo. Si. Podemos ser santos porque Dios da la gracia y los medios. Dios no falla. Muchos han sido los grandes pecadores que llegaron a ser santos.

 

 

Leamos la vida de San Pablo y San Pedro. Leamos los Hechos de los Apóstoles para ver la obra del Espíritu.

 

 

 

LOS SANTOS Y NOSOTROS

 

 

 

En la vida de aquellos que siendo hombres como nosotros, se transformaron con mayor perfección en imagen de Cristo (2 Cor 3,18) Dios manifiesta al vivo entre los hombres su presencia y su rostro.

 

 

Veneramos la memoria de los Santos del cielo, con la unión de toda la iglesia por su ejemplaridad; pero en el espíritu se vigorice por el ejercicio de la caridad fraterna (Eph, 4 1-6). Porque así como la comunión cristiana entre los viadores nos acerca más a Cristo, así el consorcio con los Santos nos une a Cristo de quién, como de fuente y cabeza, dimana toda la gracia y la vida del pueblo de Dios. Es, por tanto, sumamente conveniente que amemos, a estos amigos y coherederos de Cristo, hermanos también y eximios bienhechores nuestros; que rindamos a Dios las gracias que les brindemos por ellos, los invoquemos humildemente, y que para impetrar de Dios beneficios por medio de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor que es el único Redentor y Salvador nuestro, acudamos a sus oraciones, protección y socorro “ Todo genuino testimonio de amor que ofrezcamos a los bienaventurados se dirige, por su propia naturaleza, a Cristo y termina en EL, que es la Corona de todos los Santos, Por EL va a Dios que es admirable en sus Santos y en ellos es glorificado. (L.G. N. 50).

 

 

 

2. LA ORACIÓN:

 

 

 

Para esta pedagogía de la santidad es necesario un cristianismo que se distinga ante todo en el arte de la oración... “Es preciso aprender a orar, como aprendiendo de nuevo este arte de los labios mismos del Divino Maestro, como los primeros discípulos: “Señor enséñanos a orar” (Lc. 11, 1)”. “...nuestras comunidades cristianas tienen que llegar a ser auténticas “escuelas de oración”, donde el encuentro con Cristo no se exprese solamente en petición de ayuda, sino también en acción de gracias, alabanza, adoración, contemplación, escucha y viveza de afecto hasta el “arrebato del corazón”.

 

 

Se equivoca quien piense que el común de los cristianos se puede conformar con una oración superficial, incapaz de llenar su vida. Especialmente ante tantos modos en que el mundo de hoy pone a prueba la fe, no sólo serían cristianos mediocres, sino “cristianos con riesgo”. Continúa: “en efecto, correrían el riesgo insidioso de que su fe se debilitara progresivamente, y quizás acabarían por ceder a la seducción de los sucedáneos, acogiendo propuestas religiosas alternativas y transigiendo, incluso, con formas extravagantes de superstición”. El Papa nos exhorta a la reflexión sobre los Salmos, usando las Laudes y las Vísperas.

 

 

- La oración como relación íntima:

 

 

         *Desde que nacimos de nuevo:

 

 

            -Nos humillamos.

            -Reconocemos su grandeza y que somos pecadores.

            -Nos rendimos ante él.

 

 

        *En la oración se hace al cristiano.

 

 

            -Somos Cristos pequeños trabajando para el Padre.

            -Lo que hacía Cristo cuando no predicaba (oración).

            -Lo que hacía para estar más cercano a Dios (oración).

            -Le daba fuerzas y guiaba su camino (oración).

            -El tiempo mejor ocupado es el tiempo en oración.

 

 

        *Cristiano de oración: cristiano que conoce la verdad.

 

 

- La oración como llave:(Jn. 14:13-14   Mt 21:22)

 

 

            -Se FUNDAMENTA en el nombre de Jesús.

            -Para gloria del Padre.

            -Él conoce nuestras necesidades.

            -Nos buscarán por nuestra oración.

 

 

- La oración en la intercesión:(Hch 12:5)

 

 

            -Oración que cubre a la persona.

            -Oración que se hace tomando el lugar del otro (el sentir).

            -Oración en la que no se debe descuidar.

 

 

- La oración en la batalla:(Mt 17:21)

 

 

            -El diablo conoce tus defectos.

            -Tu pensar debe estar seguro de la sangre de Cristo.

            -Constante, perseverante y firme oración.

            -Proclamar y reclamar con autoridad.

 

 

* El cristiano es, se hace, vive y se restaura en oración.



 

 

 

 

ORACIÓN EN MEDIO DE LA DESESPERACIÓN

 

 

 

 

NO PERMITAS

 

 

 

"La cruz que permitimos que lleves hará que tu trabajo sea sumamente difícil, hija Mía.  Por lo tanto, Os guiaremos para ejercitar tu gracia dada por Dios del conocimiento y de la percepción.  No abrumes tu fuerza que queda en tu cuerpo terrenal.  Llevarás a cabo y terminarás la tarea que el Cielo te dio.  No permitas que Satanás te llene con desesperación.  Tu Misión será cumplida.” – Nuestra Señora, 13 de Septiembre, 1973 

 

 

 

NO ENTREGUES

 

 

 

"Hija Mía, no te entregues a tus sentimientos humanos de desesperación. Reza una vigilia constante; cierra tus oídos a las palabras de aquellos quienes buscan inquietar tu espíritu.  Escucha sólo las palabras del Padre.  Porque muchos de los que tocarán a tu puerta son del maligno.” – Nuestra Señora, 13 de Septiembre, 1973 

 

 

 

CREADA POR SATANAS

 

 

 

"Es verdaderamente una batalla de los espíritus, hijos Míos.  Usad vuestros sacramentales, vuestra armadura.  No desesperéis, ya que la desesperación es creada por Satanás.  Sed de corazón fuerte ya que la victoria está con el Cielo." – Jesús, 3 de Mayo, 1978 

 

 

 

LA ARMADURA DE DIOS:

 

 

 

¿CÓMO ESTÁS VESTIDO?

 

 

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El siguiente es un Bosquejo-Estudio de

 

 

 

Efesios 6:13-18 sobre la armadura del cristiano.

 

 

 

 

La Armadura de Dios no es algo que usted y yo nos ponemos antes de echar fuera un demonio. Es una forma de vida que caracteriza aquellos quienes viven sus vidas de acuerdo a la instrucción divina; quienes dependen de Dios y no de ellos para el diario vivir.  La lucha del cristiano contra las fuerzas de maldad del maligno no ocurre en una sección de exorcismo, ocurren cada día, y cada momento que salimos.  El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar.  El cristiano que conoce su posición y su batalla, “no se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar Aquel que lo llamó por soldado.”


 

 

 

I. RECIBID LA ORDEN, LA ADVERTECIA, Y LA ESPERANZA...

 

 

 

1.     Tomad la armadura de Dios, (ORDEN)

2.     Para que podáis resistir en el día malo, (ADVERTENCIA)

3.     y habiendo acabado todo estar firmes. (ESPERANZA)

 

 

 

Representación Paralela de la lucha de David y Goliat:
I Samuel 17:1-9; 16, 23; 25; 45-47; 50

 

 

1.     El pueblo de Dios estaba en guerra: El día malo

2.     Goliat asechaba el pueblo de Dios por la mañana y por la tarde: Tipo de las fuerzas satánicas

3.     David le hizo frente al gigante: Resistiendo

 

 

 

II. PASOS PARA PREPARNOS PARA LA PELEA

 

 

 

1.     TOMAD TODA LA ARMADURA
(vs. 13) Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
Los creyentes deben tomar TODA la armadura de Dios y estar alerta, aprovechando el tiempo, para cuando venga el día malo; (la Biblia nos enseña que "los días son malos" Efesios 5:16. El cristiano estará en lucha hasta que halla acabado todo, es decir hasta el final de su vida o hasta a que Cristo regrese).

 

 

 

2.     ESTAR FIRMES ANTES DE COMENZAR LA PELEA
(vs. 14a) Estar firmes.

 

 

a.       El ser un soldado requiere firmeza tanto en: su carácter, su obra, su decisión y su fe.

 

b.      Se requiere la firmeza para comenzar la batalla. El apóstol Pablo nos dice: "Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar aquel que lo tomo por soldado" (2 Timoteo 2:4).

 

 

 

 

III. LA ARMADURA DEL CREYENTE (Efesios 6:13-18)

 

 

 

1.            EL CINTURÓN

 

(vs. 14b) Ceñidos los lomos con la verdad. Todo cristiano que desea ganar la batalla contra el enemigo debe de comenzar con la verdad. En Proverbios 23:23 dice: "compra la verdad y no la vendas". La verdad es Cristo, La verdad no es un destino, ES UN CAMINO.  La verdad es el evangelio.  La verdad es la base principal del creyente. 

 

 

 

Andar en mentira es andar en pecado. Un creyente que anda en mentiras no puede tener una relación buena con Jesucristo, su comandante en jefe. El pecado es interferencia en las ondas de comunicación del creyente.

 

 

 

2.            LA CORAZA

 

 

 

(vs. 14c) Vestidos con la coraza de Justicia.  Uno de los requerimientos más importantespara el creyente es la Justicia.  Justicia es símbolo de santidad, de vida (esta sobre el corazón y los órganos vitales), de rectitud.  La Justicia es una característica de Dios, la cual el creyente debe poseer. Filipenses 1:11 dice "llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios".  Es un mandamiento buscar y obtener la justicia de Dios. "Buscad primeramente el reino de Dios y su Justicia".

 

 

 

La justicia en el creyente le ayuda a andar en amor. (I Corintios 13)

 

 

 

3.            EL CALZADO

 

 

 

(vs.15) En primer lugar, el calzado simboliza firmeza espiritual. El cristiano está mandado a "estar firme". 

 

 

Este calzado especial del soldado Romano, está diseñado con ganchos especiales para lograr eso mismo, para que el cristiano no caiga. También se presenta como uno que está listo para llevar el mensaje del evangelio.   Calzados los pies con el apresto de la paz. El creyente debe de estar siempre preparado para llevar el evangelio de Cristo el cual es paz. Jesucristo dijo: "Mi paz os dejo, mi paz os doy, no como el mundo la da yo os la doy".   Es interesante ver como en medio de la lucha y la batalla, se espera que el cristiano tenga y lleve las buenas nuevas de paz a otros. Esto es agradable ante Dios. Isaías 52:7 dice: Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas de bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina.

 


 

4.            EL ESCUDO

 

 

(vs. 16) Sobre todo, tomad el escudo de la fe para apagar los dardos del maligno. La fe es un arma de defensa y protección para el creyente. Y es un requerimiento para todos los que son cristianos. Hay versos bíblicos que sin duda nos motivan a tener fe:

 

 

a.       "Sin fe es imposible agradar a Dios".

b.       Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1.

c.       Un poco de fe mueve montanas.

d.       Ejemplos de vencedores de la fe: hebreos 11

 

 

 

 

5.       EL YELMO (CAZCO)

 

 

      (vs. 17a) Tomad el yelmo de la salvación. Es interesante que después de la fe se hable de salvación "justificados pues por la fe…" Rom. 5:17. La fe es imprescindible la salvación para el creyente, "para que todo el que cree…" Juan 3:16 El yelmo (casco) cubre la cabeza. Pablo le esta hablando a los creyentes para que no dejen que el diablo ponga dudas en su cabeza acerca de su salvación y pensamientos inicuos que lo alejen de Dios. Muchas de las batallas del cristiano son libradas en la mente.

 

     

 

     Con el casco sobre su cabeza tipo espiritual de la esperanza de salvación. I Tes. 5:8. En medio de una guerra espiritual el cristiano debe de tener la seguridad de su salvación. En tiempos difíciles es fácil el dudar de nuestra salvación y podemos a llegar a creer que no somos salvos.

 

 

 

5.            LA ESPADA

 

 

 

(vs. 17b) Tomad la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. La espada es la única arma de ofensa del cristiano, La Biblia. Es necesario que el cristiano conozca la palabra de Dios para que pueda atacar al enemigo cuando llegue el día malo, sepa usar la verdad de la Palabra para derrocar las fortalezas del enemigo. La Palabra de Dios sirve tanto de aliento para el creyente como para atacar al enemigo.

 

 

 

 

IV. EJERCICIOS QUE DEBEMOS HACER PARA ASEGURAR LA VICTORIA

 

 

 

1.              LA ORACIÓN

 

 


(vs. 18a) Orando en todo tiempo.
El creyente esta llamado a orar sin cesar. Cuando Pablo comienza a hablar acerca de la lucha espiritual, nos ordena a buscar la fortaleza en el Señor y en el poder de su fuerza. La oración constante es la única manera en la cual el creyente puede fortalecerse espiritualmente. La oración debe de estar presente antes, durante y después de la batalla.

 

 

 

2.              LA VIGILANCIA

 

 

 

(vs. 18b) Velando con perseverancia y suplica por los santos. La vigilancia es muy importante en la vida del soldado. Un soldado (ejercito) que esta en vela, no podrá ser sorprendido y destruido fácilmente. El creyente que está en continua vigilancia podrá identificar cuando el enemigo esta planeando un ataque y/ o se dará cuenta cuando está siendo atacado, y podrá rápidamente contra-atacar.

 

 

 

 

V. CONCLUSIÓN (II Corintios 10: 3-4)

 

 

 

 

Para terminar este bosquejo quiero dejarles con un texto muy importante de la Palabra de Dios.  Con este consejo en mente podemos estar confiados y asegurarnos que la victoria SIEMPRE es nuestra.

 

 

 

 

II Corintios 10:3-5

 

 

 

 

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

 

 

 

 


"La noche esta avanzada, y se acerca el día. 

 

 

 

Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz"

 

 

 

 

Romanos 13:12

 

 

 

 

 

 

 

 

PASOS PARA VESTIRNOS CON LA ARMADURA DE DIOS:

 

 

 

 

PRIMER PASO:

 

 

Cubro mi cintura con la verdad de mi Señor Jesucristo…

 

 

 

 

SEGUNDO PASO:

 

 

Me visto con la coraza de la justicia divina…

 

 

TERCER PASO:

 

 

Calzo mis pies con el celo por el evangelio de la paz…

 

 

CUARTO PASO:

 

 

Cubro mi cabeza con el casco de la salvación eterna, para que el enemigo no pueda convencerme de lo contrario…

 

 

QUINTO PASO:

 

 

Tomo en mis manos el escudo de la fe en mi Señor Jesucristo para con él yo pueda atajar las flechas incendiarias del enemigo y sus secuaces…

 

 

SEXTO PASO:

 

 

Tomo en mis manos la espada del Espíritu Santo que es la palabra de Dios para que con ella yo pueda contraatacar a Satanás y a todos sus secuaces…

 

 

 

SÉPTIMO PASO:

 

 

Llevo una vida en constante oración y vigilancia; orando siempre en el Espíritu Santo y juntos velando con perseverancia buscando la intersección de todos los Santos para que me sea dada la palabra para dar a conocer con valentía el misterio del evangelio.

 

 

Que así sea para honor y gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…

 

 

Amén, Amén, Amén.

 

 

 

EFESIOS 6: 10 -20

 

 

EL COMBATE ESPIRITUAL DEL CRISTIANO

 

 

10 Y ahora, hermanos, busquen su fuerza en el Señor, en su poder irresistible.

 

 

11 Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar libres y firmes contra los nudos y los engaños del diablo.

 

 

12 Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.

 

 

13 Por eso, tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes.

 

 

14 Así que manténgase firmes revestidos de la verdad y protegidos por la rectitud.

 

 

15 Estén siempre listos para salir a anunciar el mensaje de la paz.

 

 

16 Sobre todo que su fe sea el escudo que los libre de las flechas encendidas del enemigo.

 

 

17 Que la salvación sea el casco que proteja su cabeza y que la palabra de Dios sea la espada que les da el Espíritu Santo.

 

 

18 No dejen ustedes de orar; y rueguen y pidan a Dios siempre guiados por el Espíritu Santo. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo de Dios.

 

 

19 Oren también por mí, para que Dios me de las palabras que debo decir, y para que pueda hablar con valor y dar así a conocer el secreto del mensaje de salvación.

 

 

20 Dios me ha enviado como embajador de este mensaje, por el cual estoy preso ahora. Oren para que yo hable de Él sin temor alguno.

 

 

 

 

“¡MI JESÚS, MI CONFIANZA!”

 

 

 

"Hijos Míos, recordad, en los días venideros, porque serán días de gran prueba y sufrimiento, cuando os sintáis desesperados, diréis: ¡Mi Jesús, Mi Confianza!” – Jesús, 4 de Junio, 1977 

 

 

 

“CUÁNTO AÑORAMOS…”

 

 

 

"Cuánto añoramos poder divulgar palabras de carácter alegre, de felicidad y alegría; pero, hijos Míos ¿cómo se puede sonreír y reír cuando el corazón llora?

 

 

"Muchos serán llevados fuera del mundo en el conflicto venidero. Pero no desesperéis, porque con vuestras oraciones, aún éstos pueden entrar al Reino del Cielo.

 

 

"Rezad, hijos Míos; nunca ceséis en vuestras oraciones. Porque ése es el único paso para la recuperación de almas—no sólo de aquellas que amáis, sino de aquellas personas que ya no tienen un alma que se preocupe suficientemente para rezar por ellas.” – Nuestra Señora, 11 de Febrero, 1971 

 

 

 

NO RECORDÉIS ESAS COSAS

 

 

"No recordéis estas cosas que suceden, las cuales os llevarán a una desesperación absoluta en vuestro mundo.  Pensad esto, hijos Míos, y sabed que las cosas son permitidas sobre la tierra por el Padre Eterno por una razón, por el bien eventual de todos.  Sé que no puedes comprender esto completamente, hija Mía:

 

 

   Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados,

            Sálvanos de los fuegos del infierno,

            Lleva a todas las almas al Cielo,

  Especialmente las más necesitadas de Tu misericordia 

 

 

-          Nuestra Señora, 18 de Junio, 1992  

 

 

 

“OS PROMETÍ”

 

 

"No os desesperéis ni os descorazonéis en la batalla que viene, hijos Míos.  Yo siempre os prometí que Yo estaría con vosotros.  Mi Hijo siempre está con vosotros, pero Yo Lo acompaño a medida que observamos la continuación de la batalla,  la batalla de los espíritus.” – Nuestra Señora, 15 de Julio, 1978 

 

 

 

DESALENTADOS

 

 

 

"Rezad, hijos Míos, una constante vigilia de oración.  Cuando os sintáis desesperados o desalentados, diréis: `Mi Jesús, Mi Confianza'.  Mirad hacia arriba al Cielo; mantened vuestros ojos sobre el cielo, hijos Míos, y buscad entre la oscuridad por vuestros hermanos y hermanas que han sido extraviados." – Jesús, 19 de Noviembre, 1977 

 

 

 

CUALQUIER DUDA O DESESPERACIÓN

 

 

 

 

"El Padre Eterno tiene un plan para la salvación de la humanidad, hijos Míos.  Tened confianza en Mi Hijo.  Y tú, hija Mía, cuando estés entregada a alguna duda o desesperación de corazón, dirás: ¡’Mi Jesús, Mi Confianza!  ¡Mi Jesús, Mi Confianza!’” – Nuestra Señora, 28 de Septiembre, 1977 

 

 

 

 

 

“ESCUCHADME”

 

 

 

 

"Hija Mía e hijos Míos del mundo, escuchadme cuidadosamente, ya que os tengo un mensaje de gran urgencia.  Lloro muchas lágrimas por lo que está sucediendo ahora en vuestro mundo.  A pesar de los muchos avisos y directrices que os he mandado en el pasado, continuáis por el camino de la gran destrucción, desesperación y tristeza”.

 

 

"Desconocido para vosotros y muchos, los líderes de los poderes del mundo están acumulandoarmamento para poner en marcha una gran guerra.  Los medios noticiosos de la humanidad no llevan la verdad de esta terrible crisis en vuestro mundo.” – Nuestra Señora, 23 de Mayo, 1979 

 

 

 

PRACTICAR LA ORACIÓN

 

 

 

"Practicaréis una vida de más oración, hija Mía e hijos Míos—oración vocal y oración interior.  Usad la oración, porque le causa gran desesperación a Nuestro adversario, Satanás.  Él tiene que huir con el sonido de la oración.” – Nuestra Señora, 5 de Agosto, 1975 

 

 

 

MUCHOS HOGARES

 

 

"Vemos dentro de muchos hogares, hijos míos, y encontramos discordia, desunión, y angustia, confusión y desesperación, maneras de aberración;  el vínculo matrimonial disuelto, el pecado volviéndose una manera de vida.  La familia que rece unida permanecerá unida.” – San José, 18 de Marzo, 1976 

 

 

 

PODER DE LA ORACIÓN

 

 

 

"Mi Madre permanecerá con vosotros en los días venideros.  Estamos siempre entre vosotros.  Diréis, cuando estéis desesperados: ¡Mi Jesús, Mi Confianza!'  Muchas oraciones han sido dadas a la humanidad; ellas no son para decirlas solamente de dientes para afuera, sino que tienen que venir del corazón.” – Jesús, 28 de Mayo, 1977 

 

 

 

 

 

UN CORTO TIEMPO

 

 

 

"Hijos Míos, no os desesperéis, porque parecerá que Satanás tiene el control completo del mundo.  Pero sabed que se le ha dado solo un corto tiempo.  Durante este tiempo, podremos separar las ovejas de las cabras.  Es ciertamente una batalla mucho mayor que cualquier batalla que jamás haya sido enviada a la humanidad.  Estos son los días antes de la venida de Nuestro Señor.” – Nuestra Señora, 7 de Diciembre, 1978 

 

 

 

EL INFIERNO

 

 

 

 

Vuestro mundo está cubierto con gran oscuridad.  ¡Y el pago por el pecado es la muerte!  Oh hijos Míos, muchos morirán en el cuerpo sobre la tierra, pero no lloréis por la pérdida del cuerpo, sino derramad lágrimas amargas por la pérdida del alma, porque muchos están cayendo rápidamente al infierno, para siempre desterrados del Reino del Cielo a la nada y la desesperación.  Las llamas del infierno, hijos Míos, son tan ardientes en cuanto a la emoción, y mucho más de lo que una mente humana pudiese comprender en explicación.  Si os enseñara, hija Mía e hijos Míos, las fuerzas completas sueltas sobre vuestra tierra, ¡vuestros cuerpos no podrían soportar el tormento!  Inmediatamente moriríais en vuestros cuerpos, hijos Míos.” – Jesús, 1 de Febrero, 1977 

 

 

 

 

PUNTO DE ROMPIMIENTO

 

 

 

"Todos quienes aceptan el plan que Yo os he dado con Mi Hijo para vuestra salvación, no tienen nada que temer. 

 

 

"Tengo que decirte, hija Mía, que serás sujeta a gran tribulación.  La prueba te traerá casi al punto de rompimiento.  Satanás ha enviado a muchos agentes a destruir Mi trabajo, pero Yo aplastaré su cabeza. 

 

 

 

"Preguntas, hija Mía, porqué Yo permitoporqué Mi Hijo y el Padre te permite soportar este gran ataque.  Es porque tú eres Nuestra campeona.  Todos los que Hemos establecido como discípulos para el trabajo de salvar almas a través del mundo serán sujetos a grandes ataques físicos y mentales, y aún ataques por Satanás para entrar en vuestras vidas espirituales.  No tenéis nada que temer, porque si sostenéis Mi mano y seguís Mi dirección, emergeréis gloriosamente con el Padre.” – Nuestra Señora, 30 de Diciembre, 1972 

 

 

 

 

 

SIMPLES DE CORAZÓN

 

 

 

 

"Permaneced simples de corazón, confiando como pequeños niños en vuestra Fe, porque si buscáis las respuestas en la ciencia, no encontraréis sino la destrucción y la desesperación, porque los científicos y los hombres de gran conocimiento están siempre buscando, pero nunca llegando a la verdad.  Ellos no reconocerán lo sobrenatural, porque en su oscuridad de espíritu ellos ya no conocen la diferencia entre el cuerpo físico y el alma espiritual.” – Jesús, 2 de Abril, 1977 

 

 

 

HIJOS DE GRACIA

 

 

 

"Hijos Míos de gracia, no os desesperéis en vuestra crisis actual.  Id hacia adelante con gran esperanza.  Retened la Fe en vuestros corazones, en los corazones de vuestros hijos.  Extended esta Fe en caridad y en amor a otros.  Dad, y se os dará.  Traed los niños a Mí.  Yo los nutriré en la Luz."Jesús, 17 de Mayo, 1975 

 

 

 

 

“ESPERANZA PARA LOS QUE DESESPERAN”

 

 

 

Verónica - Ahora estoy viendo hacia la derecha, y veo la figura de un hombre.  Él está sentado en una silla muy adornada.  Es una silla bella; es como un trono.  Y ahora arriba de Él hay una gran luz.  Y puedo ver las palabras: "SEÑOR DE SEÑORES, REY DE REYES, REY DEL UNIVERSO, CREADOR DE LO VIVIENTE, RECOBRADOR DE LOS MUERTOS, RESTAURADOR DE LA VIDA, ESPERANZA DE LOS DESESPERADOS, REFUGIO PARA EL PECADOR."

 

 

 

Oh, ahora veo que se pone muy brillante. Es—la brillantez cubre ahora las palabras.  Están como, desapareciendo, como humo del cielo.  Ahora se pone muy oscuro.  Pero puedo ver el trono.  Ahora sobre el trono está la figura de un hombre.  Oh, es-oh, Nuestra Señora ve para arriba y señala.
    

 

 

 

Nuestra Señora - "Hija Mía, ninguno puede ver la gran visión, la Visión Beatífica; ninguno puede ver esto, porque sería que estaríais removidos de vuestro cuerpo terrenal.  Esto es lo que espera a la humanidad únicamente al pasar el velo.  Nosotros os enviamos únicamente lo que vuestra mente humana puede comprender.  Si Nosotros te enseñáramos, hija Mía, lo que yace más allá del velo—la belleza—el completo abarcamiento de tus emociones detendría tu corazón terrenal.  Esto no te lo podemos dar hasta que pases el velo.” – 13 de Abril, 1974 

 

 

 

 

VALLE DE LÁGRIMAS

 

 

 

 

"La vida sobre vuestra tierra no es más que un valle de lágrimas.… Os traigo, en este día, una palabra de felicidad.  La palabra de esperanza que todas las tribulaciones terminarán y ¡Mi Hijo será victorioso!" - Nuestra Señora, 31 de Diciembre 1972

 

 

 

IMPLORANDO ESPERANZA

 

 

 

 

"Hijos Míos, Yo escucho voces implorando esperanza.  Yo escucho voces llorando por un mensaje de paz y esperanza.  Mi Hijo es vuestra paz.  El Padre Eterno en la Trinidad es vuestra paz.  Toda la ganancia material del mundo no os ofrece nada, hijos Míos.  Tenéis ahora que cambiar vuestros valores." - Nuestra Señora, 19 de Noviembre, 1977.

 

 

 

ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD

 

 

 

 

"Hay esperanza para la humanidad.  Mi Madre os trae esta esperanza.  La advertencia que Ella da, Ella la da en amor y caridad, como  solo una Madre puede expresar Su amor en Su corazón hacia vosotros.  No la arrojéis de vuestro lado.  No le deis la espalda, sino buscad y se os enseñará el camino.  Creed y comprenderéis lo que Mi Madre dice." - Jesús, 6 de Octubre, 1978 

 

 

 

 

VICTORIA FINAL

 

 

 

 

“Este lugar sagrado pronto será un oasis en una tierra árida, hijos Míos.  Con el tiempo comprenderéis bien lo que os estoy diciendo ahora.  
    

 

 

 

“Ya que se os han dado las gracias para escuchar Mis palabras, tenéis una obligación ahora de pasar esta palabra a vuestros hermanos y hermanas.  Porque habrá muchas lágrimas antes de la reunión en la Casa de Mi Hijo.  Pero un díamantened la esperanza, hijos Míos, en vuestros corazonessí, un día todo será bello.  Todo será como el Padre lo creó para que fuera.  Este pensamiento, esta verdad, la mantendréis con vosotros en los días venideros.  Recordad, hijos Míos, un día todo será gozo de Nuevo.” - Nuestra Señora, 1 de Febrero, 1972

 

 

 

3.  LA EUCARISTÍA DOMINICAL:

 

 

 

 

Al respecto, nos dice Juan Pablo II: “En el siglo XX... la comunidad cristiana ha ganado mucho en el modo de celebrar los sacramentos y sobre todo la Eucaristía.” Es preciso insistir en este sentido, dando un realce particular a la Eucaristía dominical y al domingo mismo, sentido como día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua”.   

 

 

 

 

 

 

 

 

CONOZCAMOS A PROFUNDIDAD

 

 

LA EUCARISTÍA CATÓLICA:

 

 

Ritos iniciales

 

 

 

Todo lo que precede a la Liturgia de la Palabra tiene el carácter de introducción.

Sirve para que los asistentes se dispongan a formar comunidad, y se dispongan a una celebración consciente y fructífera, oyendo atentamente la palabra de Dios y participando en la celebración de la Eucaristía.

Estos ritos son: el Canto de entrada, el Saludo, el Acto Penitencial, el Señor ten piedad, el Gloria (los domingos) y la Oración Colecta.

 

Canto de entrada

 

 

 

 

 

¿Qué finalidad tiene?

Abrir la celebración, fomentar la unión entre los fieles reunidos y elevar sus corazones para la contemplación del misterio litúrgico del día.

¿Como se desarrolla?

El ministro entra en el templo y se dirige procesionalmente hacia el altar.

Esta procesión simboliza el camino que recorre la Iglesia peregrina hasta la Jerusalén celestial.

Cuando forma parte del cortejo un ministro que llevan la Cruz y otro, el Evangeliario, que lleva los Evangelios, se simboliza que Cristo, Redentor y Maestro nos llevará hasta el fin de ese camino.

¿Qué deben hacer los fieles?

Los fieles se ponen de pie para indicar su disponibilidad en la celebración que va a tener lugar.

¿Qué hace el sacerdote al llegar al altar?

Mientras el sacerdote se dirige hacia el altar tiene lugar el canto de entrada, que se introdujo en la liturgia romana en el siglo V.

Al llegar al altar, que simboliza a Cristo, se realizan:

- Inclinación profunda, que es un gesto de intenso respeto

- Beso del sacerdote al altar, en nombre de todo el pueblo reunido, que es representación de la Iglesia: es el beso de la Iglesia a su Esposo, que es Cristo. Si la misa es concelebrada, lo besan todos los con celebrantes.

- Incensación: (en algunos casos) es un símbolo de honor, de purificación y santificación

 

 

 

 

Saludo

 

 

 

 

 

 



El sacerdote, extendiendo las manos saluda al Pueblo: "El Señor esté con vosotros..."

¿Qué finalidad tiene este saludo?

Anunciar a la Asamblea congregada la presencia del Señor.

¿Cómo se desarrolla?

Al terminar el canto de entrada, el sacerdote y toda la comunidad hacen el gesto de señal de la Cruz, unida a la fórmula "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo".

El gesto de la señal de la cruz recuerda que el sacrificio de Cristo es la fuente de toda santificación.

La fórmula es un acto de fe en la Trinidad y recuerda el Bautismo.

Luego el sacerdote y los fieles se intercambian un saludo, un diálogo.

El saludo manifiesta el misterio de la Presencia de Dios entre los que se han reunido en su nombre.

 

 

 

 

Acto Penitencial

 

 

 

 

 

 

El sacerdote invita a los fieles al arrepentimiento: "Hermanos: para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados".

¿Para qué se hace?

El acto penitencial manifiesta el sentimiento que tiene la Iglesia de ser comunidad de pecadores. Sirve para valorar la realidad del pecado, crecer en espíritu de penitencia, y considerar la misericordia de Dios.

Este acto consta de tres partes:

- invitación a los fieles para que se examinen y reconozcan pecadores. Este momento de silencio es importante y forma parte de este acto.

- petición de perdón, que se expresa con la oración "Yo confieso ante Dios todopoderoso" con el gesto de un golpe de pecho al decir: Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. En el anterior rito eran tres golpes; ahora basta con uno.

- absolución, que no es sacramental, sino que expresa un deseo de perdón de Dios. El sacerdote implora: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

 

 

 

Señor, ten piedad

 

 

 

 

 

 

¿Qué es?

Es un canto de súplica en la que los fieles aclaman al Señor y solicitan su misericordia.

Aunque es un canto, puede recitarse. En ese "ten piedad" se incluyen todos los hombres, con todas sus necesidades materiales y espirituales

 

 

 

Gloria

 

 

 

 

 

Se canta o se dice el himno: Gloria a Dios en el Cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad...

¿Qué es?

Es un canto antiquísimo de aclamación y suplica. Se canta los domingos -fuera del tiempo de Adviento o Cuaresma- y en celebraciones solemnes o con asistencia especial del pueblo

Comienza con las palabras del ángel en Belén.

Sigue con una estrofa dirigida a Dios Padre, como Señor, Rey del Cielo y Omnipotente

Continúa con una segunda estrofa dirigida a Dios Hijo, al que se llama Señor, Cordero de Dios, Hijo del Padre: es decir, se resalta su señorío, su carácter redentor y su filiación natural divina.

Concluye con una glorificación a Cristo, al Espíritu Santo y al Padre.

 

 

 

Oración Colecta

 

 

 

 

 

¿Qué es?

Es una oración que el sacerdote dice con las manos juntas, introducida probablemente por san León Magno en el siglo V, que consta de cuatro partes:

1. Invitación a la oración.

2. Un momento de silencio, para la oración personal, abierta a intenciones universales.

3. Oración por parte del Sacerdote, dirigida a la Trinidad: Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo...

4. Conclusión, con una profesión de fe.

5. Aclamación y asentimiento por parte del pueblo, que contesta: Amén; es decir: Así se sea, que se haga así.

 

 

 

 

 

 


Liturgia de la Palabra

 

 

 

 

 

¿Qué significa la expresión "liturgia de la Palabra"?

En esta parte de la Misa escuchamos la “proclamación” de la Palabra de Dios. Cristo mismo es quien la realiza, ya que es Palabra de Dios encarnada, la única Palabra que resuena en el antiguo y en el Nuevo Testamento.

Se lee una selección de textos de la Sagrada Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

No es una evocación de palabras pronunciadas en el pasado: es una memoria que actualiza lo que se recuerda, haciéndola eficaz, en el momento de su proclamación, a aquellos a quienes se dirige.

¿De qué consta la Liturgia de la Palabra?

Consta de:

1. Lecturas

2. Cantos interleccionales: Salmo responsorial, Aleluya y Secuencias

3. Homilía

4. Credo

5. Oración de los fieles

 

 

1. Lecturas

 

 

 



¿Qué son?

Son lecturas variadas de la Sagrada Escritura, que se van haciendo en determinados periodos del año, de tal forma que el pueblo vaya conociendo las partes más significativas del Antiguo y del Nuevo Testamento.

En ellas Dios habla a su pueblo, le descubre el misterio de la redención y la salvación, y el mismo Cristo, por su palabra, se hace presente en medio de los fieles.

¿Cómo se leen?

El lector va al ambón y los fieles se sientan

 

No se dice "Primera lectura" o "Segunda lectura", sino que se leen directamente.

Terminan con la expresión: Es palabra de Dios. Esto no es una aclaración, sino una confesión de fe.

Todas estas lecturas, lo mismo que el salmo responsorial que viene a continuación, se hacen desde el ambón.

 

 

 


Evangelio

El diácono o el sacerdote lee el Evangelio, que los fieles escuchan de pie

 

 

 

 

2. Cantos interleccionales

 

 

 

 

 

 

 

Son tres:

El salmo responsorial. Es una respuesta a la Palabra de Dios, relacionada con la primera lectura. Es un texto bíblico por el que Dios habla a su pueblo.

La Iglesia recuerda que sustituir ese salmo por cualquier canto sería empobrecer la Liturgia de la Palabra: "Sería antipedagógico transformar la Misa en un festival de canciones que nada tiene que ver con la acción litúrgica". Directorio, 41

Aleluya. Significa en hebreo: "alabad al Señor". Se canta siempre, salvo en Cuaresma

Secuencias: durante el siglo IX-XII llegó a haber más de cinco mil. Ahora se rezan cuatro. Son una continuación del Aleluya. En el Misal de Pablo VI: Victimae Paschali (octava de Pascua); Veni Creator Spiritus (Pentecostés); Lauda Sion (Corpus Christi) y Stabat Mater (Virgen de los Dolores).

 

 

 

 

 

3. Homilía

 

 

 

 


 

 

¿Qué es la homilía?

Es una predicación del sacerdote o del diácono que comenta la Palabra de Dios dentro de la Liturgia, a partir, fundamentalmente, de las lecturas que se han escuchado.

Se debe pronunciar siempre los domingos y días festivos.

No es un discurso acerca de las ideas personales del que predica, sino una prolongación de la lectura bíblica.

Por eso, el que predica debe ser un oyente y un servidor humilde de la Palabra de Dios

 

 

¿Qué fin tiene?

Ayudar a los fieles, a los hermanos en la fe, a captar el mensaje que las lecturas transmiten hoy y ahora, ayudándoles en sus necesidades y alentándoles a responder a sus exigencias.

El lenguaje debe ser claro, sencillo, adaptado a los oyentes, encarnado en sus vidas.

¿Quién puede decir la homilía?

El Directorio (41) establece: "la homilía corresponde al sacerdote o diácono. En la celebración litúrgica no debe ser pronunciada por laicos.

Tampoco conviene que sea "compartida", como podría ser en grupos muy reducidos; el diálogo a veces puede ayudar, sobre todo en las Misas con niños: la homilía no se improvisa.

Hay otras oportunidades distintas de la Misa para "compartir el Evangelio" y aunque existe "una tendencia a valerse de la Misa para todo tipo de actividades pastorales, es bueno no olvidar que "cada cosa debe hacerse a su debido tiempo".

 

 

 

 

4. Credo

 

 

 

 

 

Creo en un solo Dios, Padre poderoso, Creador del Cielo y la tierra...

¿Qué es?

Es una profesión de fe que recita la comunidad. También se llama símbolo, que significa "señal por la que a uno se le reconoce". Al cristiano se le reconoce por la profesión de fe.

Fue introducida en la Liturgia a mediados del siglo VI en el Oriente bizantino. En Roma se incluyó en el siglo XI.

¿Por qué se reza de pie?

Porque estar de pie significa firmeza en la fe y un deseo de poner en práctica, con hechos, esa fe que se proclama.

 

 

 

5. Oración de los fieles

 

 

 

 

 

 

 

La Oración de los fieles también se llama Oración común, Oración o Plegaria universal

Consta de una introducción y de unas peticiones de carácter universal, y también local:

-por las necesidades de la Iglesia Universal,

-por las necesidades de la sociedad, por los gobernantes de las naciones, de las personas, por la salvación del mundo,

- por los que sufren cualquier necesidad,

-por la comunidad local.

Las peticiones pueden ser leídas por una o varias personas y han de estar preparadas y escritas. Pueden amoldarse a las diversas celebraciones: una boda, un funeral, etc.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Liturgia Eucarística

 

 

 

 

Es la parte más importante de la Misa. La Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística no son dos actos de culto distintos, sino dos momentos celebrativos de un único misterio.

 

 

 


 

La Iglesia ha estructurado la celebración de la Liturgia Eucarística a partir de las acciones que corresponden a las palabras y gestos del Señor en la Última Cena.

En la Última Cena Cristo instituyó el convite pascual, por medio del cual el Sacrificio de la Cruz se vuelve continuamente presente cuando el sacerdote, que representa a Cristo, realiza la acción que el mismo Señor cumplió y ordenó a sus discípulos que hicieran en su memoria.

 

 

 

Presentación de las ofrendas

 

 

 


 

 

Primero se prepara el altar o mesa del Señor, colocando el Corporal, el Cáliz y el Misal en el altar.

Luego los fieles presentan en el Altar el pan y el vino que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Las reciben el diácono o el sacerdote.

También pueden traer otras ofrendas, para fines caritativos o útiles para el sostenimiento del culto. Se colocan fuera de la mesa del Señor.

 

¿Qué tradición tiene la presentación de las ofrendas?

En los primeros siglos de la Iglesia, los fieles llevaban de sus casas los dones que debían ser ofrecidos, y que eran presentados al sacerdote por un diácono.

¿Qué significado tiene este rito de las ofrendas?

- Tiene un significado bautismal, porque sólo pueden hacer ofrendas los bautizados en comunión con la Iglesia.

- Tiene un significado eucarístico, porque los dones se presentan para ser consagrados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo

- Tiene un significado antropológico: ese ofrecimiento de los frutos más representativos del trabajo del hombre significa el ofrecimiento de cada fiel en concreto, de su vida, de su trabajo, de sus ilusiones.

 

-Tiene un significado social: no son ofrendas sólo individuales, sino de toda la Iglesia.

¿El pan y el vino se presentan juntos o por separado?

Se presentan por separado, siguiendo la tradición litúrgica. Lo contrario sería además empobrecer los signos.

 

 


 

A continuación el sacerdote toma entre sus manos la patena con la hostia y elevándola un poco, recita una plegaria de bendición. Hace lo mismo con el cáliz.

Antes de presentar el vino se depositan en el cáliz unas gotas de agua. Es un rito antiquísimo, porque parece que así lo hizo Nuestro Señor.

¿Qué simboliza esta mezcla de agua y vino?

El agua simboliza a los fieles y el vino a Cristo. La mezcla de vino y agua simboliza la unión de nuestra naturaleza humana con la naturaleza divina de Cristo.

También simboliza el agua y la sangre que brotaron el costado de Cristo al ser traspasado con la lanza.

 

 

 

 

 

Oración privada del sacerdote

 

 

 


 

 

"Acepta Señor muestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde..."

A continuación viene la oración privada del sacerdote, y en ocasiones, la incensación de las ofrendas sobre el altar y del altar mismo, que es facultativa.

¿Qué simboliza la incensación?

Esa incensación de las ofrendas y del altar mismo simboliza que la oblación y la oración de la Iglesia suben a Dios como el incienso. Es una reverencia anticipada al Cuerpo y Sangre de Cristo, que pronto se harán presentes

¿Quiénes pueden ser incensados?

Pueden ser incensados también el sacerdote y el pueblo, después de la incensación del altar. En la fotografía, un diácono incensa al pueblo fiel, que está inmerso en la presentación de los dones colocados en el altar para el Sacrificio.

 

 

 

Lavatorio de manos

 

 

 

 

 

Ese rito expresa el deseo de purificación interior.

Además del gesto práctico de lavarse exteriormente las manos después de tocar las ofrendas o utilizar el incensario, simboliza el deseo espontáneo de purificarse el corazón antes de tocar las cosas sagradas, santas.

Mientras se lava las manos el sacerdote ora en silencio: “Límpiame Señor de mi iniquidad y lávame de mi pecado”. Es decir, que hace un acto de contrición y se prepara para celebrar más dignamente el Santo Sacrificio de la Misa.

 

 

 

Invitación a orar a la que responde el pueblo

 

 

 


 

El origen de este rito se remonta al siglo VIII.

A continuación, dirigiéndose a todos los fieles les dice unas palabras que son como el compendio de la Misa: Orad hermanos para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso

Todos contestan: El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia

 

 

 

 

Oración sobre las ofrendas

 

 

 

 

 

Es una oración que se recita en voz alta, con las manos extendidas, y que cierra y condensa el sentido de esta primera parte de presentación de los dones

Esta oración prepara a la Asamblea para su participación en la gran oración eucarística.

La Iglesia ruega para que, unidos a la entrega de Cristo, los fieles ofrezcan su existencia entera a Dios Padre.

 

 

 

 

 


Oración Eucarística

 

 

 

 

 

La Oración Eucarística es el momento culminante de toda la celebración.

Es una plegaria de acción de gracias y santificación

El sacerdote invita a los fieles a levantar el corazón hacia Dios y a darle gracias a través de la oración que él, en nombre de toda la comunidad, va a dirigir al Padre por medio de Jesucristo.

 

 

Hay distintas plegarias eucarísticas, que contienen estos elementos:

Prefacio

La Plegaria Eucarística se inicia con el Prefacio, que es un canto de acción de gracias a Dios, por todos sus beneficios.

Aclamación de todo el pueblo con el sacerdote

Se reza el Santo, Santo, Santo, que es una alabanza solemne a Dios.

Invocaciones o epíclesis

La Iglesia implora el poder divino para que los dones ofrecidos por los hombres queden consagrados y se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo

Conmemoración de los vivos

El sacerdote puede decir los nombres por quienes tiene intención de orar, o bien junta las manos y ora por ellos unos momentos. Luego, con las manos extendidas, ruega por los reunidos en la Asamblea.

Conmemoración de los santos

Narración de la Institución y consagración

El centro de la Plegaria Eucarística lo ocupa la narración de la Institución y la Consagración.

Este es el momento de mayor recogimiento en el que el sacerdote recitando las palabras de Jesús en la Última Cena, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre del Señor.

 

 

Anamnesis

Se recuerda la Pasión, Resurrección y Ascensión de Cristo

Oblación

La Iglesia ofrece al Padre en el Espíritu Santo la hostia inmaculada, con el deseo de que los fieles se ofrezcan también a sí mismos

Intercesiones

A continuación, el sacerdote, con los brazos abiertos, sigue dirigiéndose a Dios Padre pidiéndole por nuestras necesidades. Pide por la Iglesia y por todos sus miembros, tanto vivos como difuntos; pide por la paz y la unidad; etc.

 

Doxología o alabanza final

Dice: Por Cristo, con Él y en Él, a Tí Dios Padre omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

Y todos responden Amén.

Durante la Plegaria Eucarística no se deben recitar oraciones o ejecutar cantos, tocar el órgano, etc. Al proclamar la Plegaria Eucarística el sacerdote debe pronunciar claramente el texto, facilitando su comprensión a los fieles. Lo que se recomienda es que el sacerdote cante el Prefacio, anamnesis, consagración y epíclesis, según las melodías aprobadas por la autoridad competente (Directorio, 85)

 

 

 

 

 

 

  Rito de comunión:

Padrenuestro

Comienza con la invitación para rezar el Padrenuestro.

Durante el Padre Nuestro todos los sacerdotes con celebrantes extienden las manos, como el celebrante principal.

Todos juntos, el sacerdote y la Asamblea, recitan esta oración que Cristo nos enseñó. Es la mejor manera de prepararse para recibir la Sagrada Comunión.

 

Rito de la paz

Sigue el Rito de la paz por el cual los fieles se expresan mutuamente la caridad. El sacerdote desea la verdadera paz a todos, invitando a la Asamblea a manifestar ese mismo sentimiento.

Ese gesto puede ser: darse la mano, inclinar la cabeza o un abrazo. Es un gesto de comunión, no de felicitación.

Debe ser un gesto verdadero. No hay ninguna fórmula. La paz que se desea ha de entenderse en el sentido bíblico-teológico: compendio de todo bien, fruto del Espíritu Santo que lleva a los fieles al amor a Dios y a los hermanos.

Fracción del pan

El sacerdote toma el pan consagrado, lo parte sobre la patena y deja caer una parte del mismo en el cáliz, diciendo en secreto: El Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimentos de vida eterna.

 

 

 

 

 

Comunión

 

El sacerdote hace una genuflexión, toma el pan consagrado y sosteniéndolo sobre la patena, lo muestra al pueblo diciendo: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

A Jesús se le llama Cordero a semejanza de los corderos que se sacrificaban en el Templo, pero con una gran diferencia: los corderos del Templo no quitaban el pecado del mundo, en cambio el “Cordero de Dios” quita el pecado del mundo.

Antes de comulgar decimos el “Señor no soy digno...” usando las palabras del centurión de Cafarnaúm cuando se reconocía indigno de recibir a Jesús en su casa.

 

 

 

 

 

La comunión

 

 

 

 


 

El sacerdote comulga y, a continuación, lo hacen aquellos fieles -es decir, sólo pueden comulgar los fieles bautizados- que se saben con las debidas disposiciones. Se han examinado y han reconocido que están en gracia de Dios (que no tiene ningún pecado mortal sin confesar).

La Iglesia nos recuerda que “los que van a recibir el sacramento no lo hagan sin estar durante una hora en ayunas de alimentos sólidos y bebidas, exceptuando el agua” (Ritual).

 

La comunión es un don que el Señor ofrece a los fieles por medio de un ministro autorizado. Se imita el gesto del Señor: "se lo dio, diciendo, tomad...".

Por esa razón, la Iglesia no admite que los fieles tomen por sí mismos el pan consagrado y el cáliz sagrado; ni que se lo pasen de uno a otro. Ese autoservicio sería, además, una manifestación de clericalismo, porque se obligaría a todos a comulgar en la mano y la Iglesia respeta la sensibilidad de cada uno. Unos pueden comulgar en la boca y otros en la mano.

Se concluye esta parte con la Oración después de la Comunión.

 

 

¿Cómo vivir bien el ayuno eucarístico?

La Iglesia enseña que quienes van a comulgar, fuera o dentro de la Misa, han de observar el ayuno de todo alimento líquido o sólido durante una hora, excepto cuando se trate de agua o medicamentos.

¿Y los ancianos y enfermos?

Los ancianos y enfermos, así como los que cuidan de ellos, pueden recibir la Sagrada Comunión aunque no hayan guardado el ayuno durante una hora.

Código de Derecho Canónico, 919.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Rito de conclusión

 

 

 

 

 

Tiene dos partes:

El saludo y la Bendición final:

El Señor esté con vosotros -Y con tu espíritu

La Bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros- Amén

Se pide la ayuda de Dios para todos los que han tomado parte en la Eucaristía, para que Dios les ayude en su vida diaria.

El Amén del pueblo expresa la confianza en la misericordia de Dios

La despedida.

Hay dos despedidas:

la despedida de los fieles, con una frase sencilla: podéis ir en paz

Y la despedida del altar, símbolo de Cristo. El celebrante principal lo venera mediante un beso, como al principio. Es una expresión de amor y veneración de toda la Iglesia a Cristo.

La fórmula Podéis ir en paz indica que se trata de una misión.

 

 

 

 


4. EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN:

 

 

 

“Deseo pedir, además, una renovada valentía pastoral para que la pedagogía cotidiana de la comunidad cristiana sepa proponer de manera convincente y eficaz la práctica del Sacramento de la Reconciliación”. Los dones del Señor, y los sacramentos son de lo más precioso, vienen de Aquel que conoce bien el corazón del hombre y es el Señor de la historia”.

 

 

 

La Iglesia nos propone cinco pasos a seguir para hacer una buena confesión y aprovechar así al máximo las gracias de este maravilloso sacramento.

 

 

Estos pasos expresan simplemente un camino hacia la conversión, que va desde el análisis de nuestros actos, hasta la acción que demuestra el cambio que se ha realizado en nosotros.

 

 

 

1. EXAMEN DE CONCIENCIA: 

 

 

 

Ponernos ante Dios que nos ama y quiere ayudarnos. Analizar nuestra vida y abrir nuestro corazón sin engaños. Puedes ayudarte de una guía para hacerlo bien.

 

 

 

 

EXAMEN DE CONCIENCIA

 

 

 

Antes de la confesión con el sacerdote, debe hacerse un buen examen de conciencia. Para quien no está habituado he incluido diversos cuestionarios para realizar el examen:

 

 

 

A. SIGUIENDO LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS

 

 

 

Los diez mandamientos enuncian las exigencias del amor de Dios y del prójimo. Los tres primeros se refieren más al amor de Dios y los otros siete más al amor del prójimo (Cat. Igl. Cat.).

 

 

 ¿Cuánto tiempo hace que no me confieso?

 

 

¿Callé algún pecado grave por vergüenza o me confesé sin el debido arrepentimiento?

 

 

¿Cumplí las penitencias anteriores?

 

 

 

Primer mandamiento

 

 

 

¿He dudado de Dios? ¿He negado a Dios?

¿He dudado de las verdades reveladas?

¿Me he preocupado en acrecentar mi formación moral y religiosa?

¿He disipado las dudas con quien tiene autoridad?

¿He leído libros anticristianos aprobándolos?

¿Me avergüenzo de mi religión ante los que se burlan de ella?

¿Me dejo llevar de ideas y consejos de personas inmorales o sin  

religión?

¿He abusado de la misericordia divina?

¿Me he quejado de Dios en las adversidades?

¿He sido negligente en el servicio de Dios?

¿He dejado de cumplir las promesas o votos?

¿He creído en supersticiones?

¿He acudido a diversos modos de adivinación o de magia?

 

 

 

Segundo mandamiento

 

 

 

¿He dicho palabras ofensivas o burlas contra Dios, la Virgen, los

santos o las cosas sagradas?

¿He jurado falsamente o sin necesidad en nombre de Dios?

 

 

 

Tercer mandamiento

 

 

 

¿Falto a Misa los domingos o fiestas de precepto pudiendo asistir?

¿Participo de la Misa con indiferencia?

¿Santifico el día del Señor absteniéndome de las obras que impiden la

oración, las buenas obras y el debido descanso del cuerpo?

¿He hecho ayuno y abstinencia en los días indicados por la Iglesia?

 

 

 

Cuarto mandamiento

 

 

 

¿He faltado a la obediencia a mis padres, superiores o maestros?

¿Les he faltado al respeto o les he causado disgustos?

¿Me he ocupado de las necesidades materiales y espirituales de mis

padres?

¿Tengo buena relación con mis hermanos?

¿He sido injusto con mis hijos, empleados o subalternos?

¿He sido respetuoso y justo con mi cónyuge?

¿He cumplido mis deberes para con la patria?

 

 

Quinto mandamiento

 

 

 

¿He causado algún mal físico a otra persona?

¿He aconsejado, colaborado o realizado un aborto?

¿He descuidado mi salud o arriesgado la vida sin necesidad?

¿Me he embriagado o consumido drogas?

¿He deseado algún mal físico o moral a otra persona?

¿Guardo odio, rencor o antipatía a alguien?

¿He alimentado deseos de venganza?

¿He dañado la buena fama de otros?

¿He comentado defectos ajenos sin necesidad o con mala intención?

¿He sido causa de que otros pecaran con consejos o malos ejemplos?

¿He escandalizado con mi conducta individual, familiar o profesional?

 

 

 

 

Sexto y Noveno mandamiento

 

 

 

¿Me he entretenido con pensamientos y deseos impuros?

¿Me he puesto en ocasión de pecado con miradas, revistas, películas

o espectáculos deshonestos?

¿Tengo malas conversaciones y amistades?

¿Llevo con castidad el noviazgo o soy para el otro causa de pecado?

¿He cometido actos impuros solo o con otra persona?

¿Casado o soltero, del mismo sexo o pariente?

¿He faltado a la fidelidad conyugal de pensamiento u obra?

¿He regulado la natalidad por egoísmo?

¿He impedido la fecundidad por medios antinaturales que la

enseñanza de la Iglesia reprueba?

 

 

 

Séptimo y Décimo mandamientos

 

 

 

¿He robado o he colaborado a un robo?

¿He dañado la propiedad o el trabajo de otro?

¿He hecho dinero por medios ilícitos?

¿He restituido lo ajeno o reparado el daño?

¿He deseado con envidia los bienes ajenos?

¿He contribuido al sostenimiento de la Iglesia?

 

 

Octavo mandamiento

 

 

 

¿He mentido; aun para hacer un bien o evitar un mal?

¿He calumniado?

¿He hecho juicios temerarios?

 

 

 

B. SIGUIENDO LOS VICIOS CAPITALES

 

 

 

 

¿Soy orgulloso?

¿Centro todo en mí mismo?

¿Tengo desordenado apego a mi propia voluntad y mi propia

opinión?

¿No reconozco mis errores y defectos?

¿Busco o me complazco en el reconocimiento de los hombres por lo

que tengo o soy?

¿Tengo codicia de dinero o de poseer cada vez más?

¿Tengo ambición de fama o poder?

¿He perjudicado a mi familia o a otros por codicia o ambición?

¿Tengo poca confianza en la Providencia y excesiva solicitud por el

futuro?

¿Me dejo llevar por la lujuria en pensamientos, palabras y obras?

¿Me aparto de las ocasiones de pecado y pongo los remedios

adecuados?

¿Soy irascible, rencoroso o vengativo?

¿He cometido ofensas o injusticias por ira?

¿He buscado negligentemente a Dios en la oración, las buenas obras

o los sacramentos?

¿Me he apartado de la vida cristiana porque me resultaba árida o

difícil?

¿Me excedo en el comer o en el beber?

¿Me he entristecido del bien de otro?

¿Me he alegrado del mal de otro?

 

 

 

C. SIGUIENDO LAS VIRTUDES DE LA PERFECCIÓN EVANGÉLICA

 

 

 

Sobre la vida de oración

 

 

 

¿He rezado cotidianamente mis oraciones?

¿Me he esforzado en participar con fervor en los actos de culto?

¿Mantengo alguna buena lectura espiritual o formativa?

¿Ofrezco a Dios todas las actividades del día?

 

 

 

 

Sobre las virtudes teologales

 

 

 

FE

 

 

¿He dudado de Dios, de Cristo, o de lo que enseña la Iglesia Católica?

¿Me he preocupado el resolver las dudas y acrecentar la formación?

¿He puesto en peligro la fe leyendo malos libros o revistas, viendo

programas de TV o manteniendo conversaciones peligrosas?

¿He velado por la formación y vida de fe de los que me están

encomendados?

¿Intento que todos mis problemas se resuelvan a la luz de la fe?

¿Me he rebelado contra Dios en las adversidades?

 

 

 

ESPERANZA

 

 

 

¿Oriento todas las acciones de mi vida hacia la vida eterna?

¿Tengo excesivo apego a esta vida?

¿Tengo poca confianza en la Providencia?

¿Me he desesperado de la salvación o he dudado del auxilio divino?

¿He abusado de la confianza en Dios no poniendo los medios de las

buenas obras, la oración y los sacramentos?

 

 

CARIDAD

 

 

¿He tenido odio o rebeldía contra Dios?

¿He tenido odio y rencor a alguien?

¿He dejado de ayudar material o espiritualmente a quien lo

necesitaba?

¿He sembrado discordia entre las personas?

¿He discutido o altercado con espíritu de contradicción?

¿He promovido peleas o disensiones en la sociedad o la Iglesia?

¿He dado escándalo?

¿He intentado ordenar la vida según la voluntad de Dios con todo el

corazón y con todas las fuerzas?

 

 

 

Sobre las virtudes cardinales

 

 

 

PRUDENCIA

 

 

¿He obrado con precipitación y poco juicio?

¿He demorado decisiones importantes de la vida?

¿No he pedido consejo a quien corresponde en decisiones

importantes?

¿Obro con doblez, astucia o engaño?

¿Soy consciente de los obstáculos que hay en mi vida para la

santidad?

¿He confundido prudencia con mediocridad o cobardía?

 

 

 

 

JUSTICIA

 

 

 

¿He hecho acepción de personas en la familia, los amigos o en otros

ambientes?

¿He quitado la vida, la salud o los bienes a otro?

¿Le he hecho perder la fama o el honor?

¿He faltado a la obediencia debida a los superiores?

¿He sido agradecido?

¿He castigado con exceso o defecto?

¿He sido simulador, hipócrita o mentiroso?

¿He sido adulador?

¿He sido poco generoso con mis bienes o cualidades?

¿He gastado con imprudencia?

 

 

 

FORTALEZA

 

 

 

¿He sido cobarde o pusilánime?

¿He sido inconstante en las buenas obras?

¿He sido impaciente con los demás o en la adversidad?

 

 

TEMPLANZA

 

 

¿He comido o bebido en exceso?

¿He consentido en deseos, palabras u obras impuras?

¿Me he dejado llevar por la ira o la crueldad?

¿Me dejo llevar por la soberbia?

¿Por curiosidad he investigado vidas o secretos ajenos?

¿Me he preocupado inmoderadamente por la moda?

¿Soy superficial en mis diversiones?



 

 


2. ARREPENTIMIENTO:

 

 

 

Sentir un dolor verdadero de haber pecado porque hemos lastimado al que más nos quiere: Dios.

 

 


3. PROPÓSITO DE NO VOLVER A PECAR:

 

 

 

Si verdaderamente amo, no puedo seguir lastimando al amado. De nada sirve confesarnos si no queremos mejorar. Podemos caer de nuevo por debilidad, pero lo importante es la lucha, no la caída.

 

 

 


4. DECIR LOS PECADOS AL CONFESOR:

 

 

 

El Sacerdote es un instrumento de Dios. Hagamos a un lado la “vergüenza” o el “orgullo” y abramos nuestra alma, seguros de que es Dios quien nos escucha.

 

 


5. RECIBIR LA ABSOLUCIÓN Y CUMPLIR LA PENITENCIA:

 

 

 

Es el momento más hermoso, pues recibimos el perdón de Dios. La penitencia es un acto sencillo que representa nuestra reparación por la falta que cometimos.

 

 

 

 

 


5. LA PRIMACÍA DE LA GRACIA:

 

 

 

 

“Dios... nos invita a utilizar todos los recursos de nuestra inteligencia y capacidad operativa en nuestro servicio a la causa del Reino. Pero no se ha de olvidar que, sin Cristo, “no podemos hacer nada” (cf. Jn. 15, 5)”. Una vez más, su santidad nos lleva a otro episodio: “Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada. (Lc. 5, 5)”. Y nos dice el Papa: “Este es el momento de la fe, de la oración, del diálogo con Dios, para abrir el corazón a la acción de la gracia...Y nos señala: “En aquella ocasión, fue Pedro quien habló con fe: “en tu palabra, echaré las redes (Ibíd.)”.

 

 

 

 

 

6. ESCUCHA DE LA PALABRA:

 

 

 

“No cabe duda de que esta primacía de la santidad y de la oración sólo se puede concebir a partir de una renovada escucha de la palabra de Dios”.

 

Nos dice Juan Pablo: “Hace falta, consolidar y profundizar esta orientación, incluso a través de la difusión de la Biblia en las familias”.

 

 

 

7. ANUNCIO DE LA PALABRA:

 

 

 

“Alimentarnos de la palabra para ser “servidores de la palabra” en el compromiso de la evangelización... Esta pasión suscitará en la Iglesia una nueva acción misionera... que acabará por implicar la responsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios... Sin embargo, es importante que lo que nos proponemos, con la ayuda de Dios, esté fundado en la contemplación y en la oración. Recordemos a este respecto el reproche de Jesús a Marta: “Tú te afanas y te preocupas por muchas cosas y sin embargo sólo una es necesaria” (Lc. 10, 41 - 42)”.


 

 

 

IMPORTANCIA DEL PROYECTO

 

 

 

DE VIDA ESPIRITUAL

 

 

 

 

Para concretar los frutos de este curso y siguiendo los lineamientos antes citados, explicaremos a continuación cómo elaborar un proyecto de vida espiritual.

 

 

 



1. ¿Qué es un plan o proyecto de vida espiritual?

 

 

 


Un plan de vida espiritual constituye un auxilio, una ayuda para crecer en la imitación de Cristo dentro del propio estado de vida. Cuando no existe este plan, suele malgastarse el tiempo y las energías, y los resultados, después de un tiempo de trabajo, son bastante pobres.

 

 


• El plan de vida debe ser estrictamente personal; es decir, debe consistir en un proyecto hecho a medida para cada persona, individuo único e irrepetible, con sus características especiales.

 

 


• El tiempo ideal para comenzar, modificar, enriquecer o perfilar un proyecto de vida espiritual son los días en que tenemos más momentos de oración, de silencio y de reflexión, en donde el Espíritu Santo nos ilumina para percibir la verdad más claramente y cuando tenemos la oportunidad de examinarnos con mayor tranquilidad.


 

 

 

2. ¿Qué beneficios se obtienen al caminar

 

hacia la santidad con un plan de vida?

 

 

 


Seguir un proyecto de vida espiritual aumenta el conocimiento personal por la constante oportunidad que da de tomar conciencia de nuestras faltas, caídas y sincero esfuerzo de lucha y actos de virtud. Hace crecer en la humildad cristiana, ayuda a desarraigar las malas costumbres, aumenta la delicadeza de conciencia evitando de esta forma caer en la tibieza, fortalece la voluntad y conduce al alma a un constante esfuerzo de perfeccionar la vida de gracia y la amistad con Jesucristo. Sobre todo ayuda a afianzar la propia impotencia en el orden sobrenatural y a confiar plenamente en la gracia de Dios Nuestro Señor.

 

El trabajo de ascesis y lucha constante trazado en un proyecto de vida, debe ser acompañado de una exigente vida de oración y participación activa de los sacramentos especialmente la eucaristía y la confesión.
Es recomendable que el director espiritual supervise y acompañe en la elaboración de este proyecto de vida espiritual.

 

 


C. Recomendaciones para hacer vida el proyecto de vida:

 

 

 

1.  Hacerlo cuanto antes siempre es buen momento para hacerlo. Sin duda alguna los tiempos más propicios son aquellos en los cuales nuestra alma se encuentra con Dios de una forma más intensa: retiros, triduos, ejercicios espirituales. Porque esos días Dios nos concede las mayores luces, la verdad se contempla con claridad y experimentamos una fuerte motivación a convertirnos y recorrer el camino de la santidad.

 

 

Por ello, resultan momentos ideales para formular, enriquecer o retocar el proyecto de vida espiritual. También cuando se va a iniciar una etapa especialmente importante en la vida: antes del matrimonio, ante el discernimiento de una posible vocación, etc. conviene definir acciones concretas para hacerlas vida en la nueva situación.

 

 

2. Trabajarlo con paciencia y constancia. Una vez aprobado por el director espiritual, no se cambia. Las impaciencias, la impulsividad y el querer ver resultados inmediatos sugerirán cambios cada semana, cada mes... Para llegar a la raíz de los problemas y erradicarlos se requiere tiempo. No sólo debemos luchar contra nuestros defectos, también debemos formar virtudes, hábitos virtuosos, y esto se logra con repetición de actos. Por lo tanto, necesitamos tener serenidad, paciencia, y darnos un tiempo razonable para superarnos. Como duración para el proyecto, se recomienda un año, pudiendo hacer retoques a lo largo del mismo aprovechando los días donde se dé un encuentro más pausado con Dios y con nosotros mismos, bajo las inspiraciones del Espíritu Santo y con la ayuda del orientador espiritual.

 

 

3. Revisarlo y trabajarlo todos los días. Hay quien hace proyectos de vida estupendos que se quedan en el cuaderno o en el cajón hasta los siguientes ejercicios espirituales, retiro o momento de oración especial. Se trata de darle utilidad; por eso debemos utilizarlo todos los días, de la misma manera que usamos el jabón cada día si queremos estar limpios.

 

 

El balance de la noche se debe aprovechar para revisar los logros y las caídas del día en relación con los medios propuestos en el proyecto de vida. Se puede elaborar un pequeño «examen particular» haciendo algunas preguntas sacadas de los medios del proyecto.


 

 

Para que el plan de vida nos santifique, hemos de guardarle íntegramente, o sea, en todas sus partes, y con puntualidad. Porque, si guardamos unos puntos y otros no, y esto sin motivo razonable, observaremos los que menos nos molesten, y omitiremos los que nos sean más pesados.

 

 


4.  Revisarlo en cada dirección espiritual, así se anotarán los progresos y las dificultades y se elegirán acciones concretas y medibles en el espacio de tiempo entre dirección y dirección.

 

 

 

D. Esquema del proyecto de vida:

 

 

 

¿Cuántos de nosotros llevamos una vida espiritual, no a la deriva, sino proyectada según las necesidades espirituales del momento, de acuerdo con el director espiritual, y que no se reduce a la letra muerta, sino que continuamente es objeto de consideración y serio examen en su meditación, dirección espiritual, visitas, exámenes de conciencia? El trabajo espiritual tiene que ser uno y bien determinado, "non quasi aerem verberans" (I Cor, 9, 26b). El proyecto de vida es indispensable para conocernos mejor, y nos compromete de una manera más estricta en la supresión de sus defectos. De otra manera llevando una vida espiritual desarticulada, siempre estaremos caminando en la mediocridad.


 

 

 

Son muchas las formas y modelos de

 

proyecto de vida, nosotros seguiremos el siguiente:

 

 

 

1. Definir nuestro Ideal espiritual.

 

 

 

Recordemos nuestro destino: hacernos semejantes a Cristo. Por eso hemos buscado la pasión dominante, por ser la que más nos aleja de nuestro ideal: Jesucristo. Una vez descubierta la pasión se buscará alcanzar la virtud contraria, pero... a toda persona le cuesta luchar por adquirir una virtud, porque toda lucha es sacrificio, renuncia, esfuerzo, desgaste. La lucha se hace más atractiva y asequible si la virtud se ve encarnada en Aquél que es la razón de toda la existencia: Jesucristo. Él es el centro y modelo de toda vida cristiana y apostólica. En Cristo encontramos el modelo más acabado de todas las virtudes, el objeto de las complacencias del Padre Celestial. Solamente si nos parecemos a Cristo agradaremos a Dios nuestro Señor y viviremos plenamente las exigencias de nuestra vocación cristiana. Nos propondremos buscar no una virtud descarnada, sino vivida por Jesucristo, el modelo perfecto. No aspires a alcanzar una virtud por sí sola, no quieras una virtud por ella misma. Busca una virtud en la medida en que Nuestro Señor la haya vivido. Por tanto, al ponernos un ideal, no lo hacemos como los estoicos, que buscaban la virtud por la virtud, sino para imitar a la Persona que motiva a esa virtud. “Únicamente Cristo descubre al hombre quién es el hombre”, nos ha insistido en muchas ocasiones Juan Pablo II.

 

 

El ideal pues lo tendremos siempre en Jesucristo, modelo de vida de aquella virtud concreta a lograr. Por ejemplo:

 

 

Ideal: Jesucristo manso y humilde de corazón, sería un ideal excelente para la persona cuyos defectos vimos en el apartado anterior.

 

Otras sugerencias:

Jesucristo, luchador infatigable (para quien peca de pereza)
Jesucristo, en su amor desinteresado al Padre y a los demás (para alguien centrado en sí mismo).
Jesucristo, que vino a servir y no a ser servido (para quien necesita ser menos egoísta).
Jesucristo, líder de las almas (para quien tiene mucho respeto humano).
Jesucristo, obediente por amor (para doblegar la rebeldía).
Jesucristo, entregado a su misión (para quien tiene horizontes cortos).
Jesucristo, comprensivo y paciente (para quien se desespera con los demás).

 

 


2. Lema.

 

 

El lema consiste en una frase breve que motiva la vivencia del plan de vida y resume la virtud que se está forjando.

 

 

"He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra" si es un proyecto sobre la humildad.

 

 

 

Si es una persona muy materialista, aquella frase de Cristo: "¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?". Si le cuesta el sacrificio por exceso de comodidad: "El que quiera venir en pos de mí, tome su cruz y sígame".

 

Para una persona con un problema de rencor: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen".

 

 

 

Otros ejemplos:

“Mi vida por Cristo”
“Hoy no dejaré de luchar y si caigo me levantaré enseguida”,
“Sé que contigo todo lo puedo”,
“Jesucristo ayúdame, Jesucristo dame fuerza, Jesucristo en ti confío”,
“Creo en el valor de mi pobre nada unida a Cristo”, etc.

 

 

3. Pasión dominante (defecto dominante).

 

 

 

Especificar la pasión que más aleja del ideal. No conviene decir solamente «egoísmo», pues el egoísmo es el tronco principal que tenemos todos, de donde salen las dos ramas principales: soberbia y sensualidad.

 

 

 

4. Manifestaciones.

 

 

 

 

Brevemente enunciar las diversas actitudes en las cuales se manifiesta el defecto o pasión dominante. Para ello ayudará examinar los lugares, las circunstancias, los hechos, las situaciones donde se expresa con más fuerza esa pasión concreta. Esto va a servir para no perdernos en otros puntos menos importantes.


Se anexa un documento que describe algunas manifestaciones de la soberbia y la sensualidad y las virtudes a cultivar respectivamente para quien desee consultarlo.

http://www.es.catholic.net/aprendeaorar ... hp?id=3107

 

 


5. Virtud.

 

 

 


Simplemente se expresa el nombre de la virtud, del hábito, de la actitud a lograr: pobreza, generosidad, humildad, fortaleza, prudencia, orden, servicialidad, caridad, etc. pudiendo añadir algún adjetivo para especificarla, por ejemplo: caridad delicada y servicial.

 

 

 

6. Medios generales.

 

 

 

Se eligen virtudes que, de manera global, ayudarán a la vivencia de las acciones concretas que se realizarán en el proyecto. Así por ejemplo: espíritu de fe; capacidad de sacrificio y abnegación; amor personal a Jesucristo. Ciertamente no puede haber un plan de vida espiritual que no busque fortalecer el amor a Dios, la vida sacramental, la vida de oración, etc., porque sin Él no podemos nada. (Jn. 15, 5).

 

 

7. El plan de trabajo, o proyecto concreto.

 

 

 

Equivale a las acciones o medios concretos para alcanzar el objetivo.

 

 

 

Medios concretos: Se procurará anotar acciones concretas que toquen el fondo de la cuestión y ayuden a combatir las manifestaciones concretas del defecto dominante. Un medio poco concreto no motiva ni transforma, porque se queda en el aire. Por eso se busca concretar.

 

 

 

 

Como ejemplo, si una mujer con deseo de combatir la impaciencia y el enojo se propone: «voy a ser paciente», no logrará mucho. Le ayudará formular los medios más concretamente: “Ante los olvidos de mis hermanas en religión, sabré comprenderlas y me adelantaré a recordarles los detalles, fechas o todo aquello que pueda olvidárseles, etc.”, Cuando las demás dejen objetos fuera de su lugar, en desorden buscaré la acción más eficaz y caritativa en vez de enojarme”,

 

 

Medios adecuados: Los medios, además de específicos, deben adecuarse a las necesidades del dirigido para progresar en la virtud. Para cada defecto hay una respuesta, una curación, una medicina específica.

 

 

Medios realistas: El realismo se enmarca dentro de la vida espiritual como una virtud necesaria. Al seleccionar los medios adecuados debemos asegurarnos que éstos, en la etapa de vida de esta persona, son posibles.

 

 

Medios transformantes: A la hora de señalar los medios debemos mostrarnos generosos, magnánimos. Realistas, sí, pero igualmente proponerse medios que provoquen un verdadero cambio en la propia vida. Si a un dirigido le falta espíritu de sacrificio, hay poca generosidad, hay que ayudarle a proponerse pequeños sacrificios haciéndolos por amor a Cristo, a las almas, a la Iglesia… Ha de sugerir el orientador espiritual algo provechoso, siempre en relación a los deberes de su vocación.

 

 

Medios incisivos: Medios que lleguen a la raíz de los defectos. Si al limpiar el jardín sólo se arrancan las hierbas, sin hacer el esfuerzo de sacarlas con su raíz, después de un poco de tiempo volverá a crecer la hierba. A veces los medios propuestos merman un poco el defecto, pero no le arrancan la raíz. Por tanto, medios incisivos; esto requiere sinceridad consigo mismo, pues a veces se saben las soluciones pero no se afrontan, y decisión para aceptar la renuncia que implican.

 


"Por desgracia nos hemos habituado excesivamente a admitir un catolicismo fácil, sin riesgos ni compromiso. Pero es hora ya de superar ese letargo que tanto daño ha causado. Es hora de ponernos en pie y de vivir un catolicismo integral, una vida cristiana que abarque y envuelva todas las facetas de la persona, de la familia y de la sociedad. Un catolicismo que conlleva necesariamente sacrificio y renuncia. No podría ser diversamente.

 

 

 

La cruz es signo de autenticidad para los verdaderos seguidores de Jesucristo".

 

 

A algunas personas les ayuda ordenar los medios atendiendo a los diversos campos:

 

 

a) relaciones con Dios,

 

b) relaciones con los demás,

 

c) vida en la Congregación,

 

d) formación humana.

 

 

Estrictamente hablando, no hay necesidad de hacer esta división, quizás ayude más enumerarlos como se sugiere en la mayoría de los proyectos del anexo.


 

Si bien en el anexo sugerimos modelos de varios proyectos de vida espiritual, ejemplificamos ahora uno de alguien que ha preferido hacerlo atendiendo los diversos campos; así quedará más claro lo expuesto hasta ahora.


 

 

 


E. Ejemplos de proyectos de vida

 

 

 

Ejemplo 1

 

 

 

 

Proyecto de vida basado en la virtud de la humildad

 

IDEAL: Cristo humilde.


LEMA: “Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”.

VIRTUD A CONSEGUIR: Humildad.


DEFECTO: Orgullo.


MANIFESTACIONES: Hago juicios temerarios; no saludo; no sé pedir disculpas; soy autosuficiente; me rebelo a lo que dice mi responsable; quiero tener siempre la razón; me alejo de la confesión.

MEDIOS GENERALES:


1. Cultivo de la vida de gracia sabiendo que sin Él nada puedo.


2. Apertura a los demás.


3. Caridad de juicio y de palabra.

 

PROYECTO: (medios concretos)


a) Con Dios


• Me confesaré cada quince días recordando que Jesucristo me ama, me perdona y me ayuda a ser mejor.
• Cuando esté a punto de rebelarme repetiré mi lema para serenarme y aceptar indicaciones.

b) Con los demás


• En los trabajos de equipo buscaré aceptar la opinión de los demás y me sumaré a sus iniciativas.
• Pediré perdón cuando haya sido brusco.
• Buscaré una cualidad en los demás cada vez que me resalte un defecto.

c) En mi formación humana


• Haré buenos balances en la noche reconociendo en mi conciencia lo que no estuvo bien, y haré un propósito para el día siguiente.

d) En la Congregación (para religiosos)


• Apoyaré al responsable en sus iniciativas, y lo haré pidiendo a Cristo me ayude.

 


 

Ejemplo 2

 

 

 


Proyecto de vida espiritual basado en la virtud de la castidad

Ideal: Cristo motor y dueño de mi vida

Lema: “El que huye vence”

Virtud a lograr: Castidad

Medios:

Evitar cualquier ocasión de peligro: revistas, películas, lectura…
Ante las imágenes que no puedo evitar
Tomar una actitud serena
Demostrar a Cristo que le amo y hacer todo esfuerzo para evitar cualquier deseo o pensamiento contrario a la castidad.
Saber que Cristo lucha conmigo y que cuanto con su gracia

Oración:

Valorar la amistad con Dios a través de los sacramentos especialmente la confesión y la Eucaristía
Pedir ayuda especial a la Santísima Virgen y seguir su ejemplo
Tener presente a Cristo a lo largo del día y especialmente en los momentos más difíciles

Sacrificio:

Pequeños sacrificios ofrecidos por la salvación de las almas y para formar la voluntad

 

Otros medios


Sinceridad con mi director espiritual
No dar tiempo al ocio, tener un horario exigente
Si caigo en el pecado: arrepentirme ante Cristo en la cruz y en la eucaristía, confesarme lo antes posible, confiar en Dios y no dar pie al desaliento, analizar las causas de mi caída y renovar mi propósito de vivir la castidad.

 

 

 

Ejemplo 3

 

 

 

Varios proyectos breves sobre diversas virtudes se basan en detectar el obstáculo o defecto dominante, elegir la virtud a trabajar y concretar 3 o cuatro medios que deben incluir, la vida de oración, sacramental y expresiones concretas de la virtud a conquistar.

Proyecto de vida para cultivar la Vida de Gracia

Ideal: Cristo fiel al amor del padre

Lema: “Señor que tú crezcas y yo disminuya”

Virtud: Cultivo de la Vida de Gracia o de amistad con Cristo

Objetivo: mantener la amistad con Cristo en todo momento de mi vida.

Medios:


Guardar siempre el estado de gracia.


Misa y comunión frecuente de ser posible diaria


Confesión quincenal


Dirección espiritual exigente y periódica


Meditación diaria


Balance o examen de conciencia antes de retirarme a descansar

 

 

 

Proyecto breve para trabajar la humildad

 

 


Defectos dominantes (obstáculos):

 

 

       Poca profundidad en mis relaciones con la gente cercana, evito en muchas ocasiones su trato.

 


Constantes preocupaciones por mi vida y mis intereses

 


Medios:

 

    Meditación semanal sobre la caridad como entrega total a los demás

 

    Analizar mi actitud interior y mi trato con los demás todos los días en el balance de la noche

 

    Pedir a Dios la gracia de la caridad y la generosidad

 

         Buscar semanalmente el trato directo con alguna de las personas que conscientemente he evitado.

 

 

 

F. ¿Cuál es el mejor proyecto de vida?

 

 

 

 

El proyecto de vida espiritual es un medio para ayudarnos a vivir concretamente el camino hacia la santidad y hacer concreta la voluntad de Dios sobre nuestras vidas.

 

 

La forma y los medios dependerá mucho de la personalidad del dirigido, aquí ayuda mucho los conocimientos de caracterología que el director espiritual posea y sobre todo la experiencia en el trato con las almas.

 

 

Sin embargo, el director espiritual no debe pasar desapercibido el contenido de un proyecto de vida espiritual, que como mencionamos al inicio de este tema, consiste en:

 


Profunda vida de oración.
Vida sacramental.
Vivencia concreta de una virtud especialmente la caridad evangélica.
Apostolado (ya sea de oración o de acción).

 

 

 

 


Textos para consultar

 

 


Autor: Germán Sánchez Griese | Fuente: Catholic.net
¿Cómo hacer un proyecto de vida?
http://www.es.catholic.net/aprendeaorar ... hp?id=2998

 


Manifestaciones de la soberbia y la sensualidad
http://www.es.catholic.net/aprendeaorar ... hp?id=3107

 


Proyecto para dominar el uso de la lengua
http://www.es.catholic.net/aprendeaorar ... p?id=33301

 


Caracterología y trabajo pastoral con el adolescente
http://www.es.catholic.net/biblioteca/l ... itulo=4906

 


Documentos de apoyo
http://www.es.catholic.net/educadoresca ... html?ts=51

 

 

 


 

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